martes, 26 de julio de 2011

Las estrellas.

Ayer a la noche necesitaba compañía y tranquilidad, y lo conseguí. Un amigo y yo habíamos quedado porque nos llevamos tan extremadamente bien que, no sé, se está agusto con el. El caso es que al final volvimos al mismo sitio de siempre, al cutre, pero esta vez fue algo muy especial. Estuvimos unas cuantas horas hablando y contandonos nuestras penas y nuestras cosas hasta que las estrellas aparecieron en la oscura noche y nos acostamos a contemplar aquel espectáculo único que solo sucede una vez cada mil millones de años, ESTRELLAS EN ELCHE.
El ambiente era apropiado para una tranquilidad inmensa y la compañía era tal que me alegro un monton que no hubiera sido otra persona la cual haya compartido este momento.... No habría sido lo mismo.
Pero... aun no puedo romper mi corazón, aun quedan vacíos incompletos que hacen que a veces me muestre fría, calculadora y todo eso que hace que no disfrute la vida como tal.
Ayer pensé, mirando las estrellas, que me encanta no nombrar las cosas... me encanta sentir, una y otra vez, pero no etiquetar los sentimientos ni a las personas ni a lo que está sucediendo...
Solo me echo en el césped y miro las estrellas con miles de recuerdos a su alrededor, pero los siento como algo maravilloso que ha pasado en mi vida... Y lo malo?... Se lo comió la luna...

No hay comentarios:

Publicar un comentario