Antes de comenzar a escribir este blog pondré una serie de normas bajo las que supongo que respetaréis.
Una de ellas es que en las historias que cuente no diré nombre alguno de los "personajes", por respeto, para no violar la intimidad y porque no me da la gana :D. Otra norma es que soy al 100% responsable de lo que cuente, por lo tanto, si tenéis algún problema venir directamente a mi.
Empezaré contando que estos largos años me han servido para experimentar un montón de emociones, tanto positivas como negativas. Me han pasado cosas de lo más curiosas, como cada vez que voy a poner un vaso lleno de agua en algún armario o simplemente cuando acabo de limpiar mi casa me resbalo y caigo. También me han pasado cosas sentimentales, como la perdida de un ser querido o perder un amor el cual creía el amor de mi vida. Por otra parte también he sufrido una serie de insultos y de degradantes poco agradables, en esto no pondré ejemplos. Pero en este blog, no contaré mi pasado, a nadie le importa, ¿y a mi? Me importa bien poco. Porque digo esto... El pasado es una experiencia pasada, por lo tanto, ya ha pasado, y lo que ya ha pasado no se puede cambiar y si no se puede cambiar, ¿para qué lamentarse por ello?.
Me alegraré, por todas las cosas buenas que me han pasado y cambiaré lo malo que he hecho para que ahora no lo vuelva a hacer.
Cada día, es un progreso más en esta maratón que es la vida. Corremos pensando en que vendrá mañana. Pero deberíamos correr para saltar la piedra que tenemos frente a nuestras narices, no la que tenemos a 15 kilometros más allá.
Así empezaré mi blog, hablando de este presente que para algunos es triste, para otros alegre, pero para todos está aquí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario